NEWART centre – Centro de arte digital y tecnológico en Reus

Barcelona, 1955.

José Manuel Berenguer

Director de la Orquestra del Caos y del Festival Música 13, fundador de Nau Côclea, miembro de la Academia Internacional de Música Electroacústica de Bourges y Presidente de Honor de la Conferencia Internacional de Música Electroacústica del Consejo Internacional de Música de la UNESCO, ha sido galardonado con premios y distinciones de instituciones como Internationale Ferienkurse Darmstadt, Gaudeamus Foundation, Prix de Musique Electroacoustique de Bourges, Concorso di Musica Elettronica – Fondazione Russolo-Pratella, CIM-UNESCO International Rostrum of Electroacoustic Music, Festival de Música Contemporánea de Barcelona, Radio Nacional de España y el Premio de Vídeo de Castilla-La Mancha.
En los últimos años, ha tendido a expresar sus reflexiones artísticas a través de instalaciones y dispositivos informáticos en tiempo real, reflexionando sobre la filosofía y la historia científica, los límites del lenguaje, la ética, la vida y la inteligencia artificial, la robótica, el metabolismo de la información y los límites de la percepción y comprensión del ser humano. Sus trabajos más recientes incluyen instalaciones como Silencio, Transfer, La Casa de la Pólvora, Mega kai Mikron y Autofotóvoros, y actuaciones como Minf, On Nothing, Lambda-Itter (con Jane Rigler), Expanded Piano (con Agustí Fernàndez) y Desde dentro, para microscopio, guitarra eléctrica y generación electrónica de sonido e imagen. Su obra “Luci, sin nombre y sin memoria” ganó la 3ª edición del Premio de Arte Electrónico ARCO-BEEP. Obras de la colección: Luci, sin nombre y sin memoria, desarrollo de 64 módulos y desarrollo de 21 módulos (Luci 21 módulos está cedido por la NewArtFoundation) http://www.sonoscop.net/jmb

Luci, sin nombre y sin memoria, 2008

«Luci» reproduce el funcionamiento de un sistema de autoorganización inspirado en el comportamiento de las luciérnagas en los manglares del sudeste asiático. Se ha observado que cuando el macho emite una señal intermitente, la hembra responde con una señal similar. Al principio, las emisiones tienden a la similitud antes de coincidir completamente. Este es solo un ejemplo de lo que constituye una característica general de la naturaleza: la existencia de osciladores acoplados, sistemas que tienden a estabilizarse en determinados estados de secuencia periódica siempre que no se produzcan fluctuaciones lo suficientemente potentes como para interrumpir la estabilidad de estas configuraciones.

«Luci» consta de 64 unidades, cada una compuesta por 5 transmisores, sensibles a la luz y al sonido, cuyo comportamiento rítmico configura innumerables patrones caóticos que tienden a la estabilidad. Los componentes individuales no tienen información sobre el comportamiento del conjunto y el comportamiento de “Luci” es manifiestamente más complejo que el de sus componentes. La alteración de la luminosidad ambiental producida por la intervención del visitante estimula la comunicación de los componentes provocando una nueva configuración acoplada. Aunque los patrones polirrítmicos de adaptación no siempre son iguales, y a pesar de que los puntos de partida y los recorridos pueden ser esencialmente diferentes, siempre acaban en el mismo lugar. Luci es una prueba de que el mundo está lleno de relojes que tienden a coincidir y cuyos latidos generan un sonido de dimensiones universales que nos da una idea del orden que creemos percibir en la naturaleza.

“Luci” es, en última instancia, una alusión a la irreversibilidad de la naturaleza y a la certeza absoluta de la muerte.